Nemesys
18-ene-2005, 16:02
Se avista un mundo más allá de ADSL: tecnologías que ofrecerán contenido multimedia en Internet sin esperas.
Hasta no hace mucho, el mundo de las redes de comunicación se diseñaba con el presupuesto de que la duración media de una llamada telefónica era de unos tres minutos y que el usuario no necesitaría más que un reducido ancho de banda para cubrir sus necesidades. Pero la World Wide Web nos explotó entre las manos y llenó nuestras vidas, y cambió de arriba abajo las predicciones. A esto hay que añadir los faxes, las líneas telefónicas múltiples para los pisos convencionales y, por supuesto, el correo electrónico. Si necesitamos alguna prueba para encarnar la evidencia del enorme crecimiento del uso de las comunicaciones sólo hay que tener en cuenta que hace poco hemos cambiado nuestros números de teléfono, sumándoles el prefijo a fin de que las operadoras tuviesen un mayor rango de maniobra.
Desde 1994 la población global de Internet se ha incrementado de forma exponencial (de 13 a 300 millones), y las cifras más recientes indican que más de dos mil millones de páginas de información se encuentran disponibles en la Web. Está claro que si todas estas personas intentan acceder a toda esa información en algún momento se producirá un atasco inmenso. La regla general ha sido siempre que no importa cuán grande sea el tamaño del canal, Internet lo podrá llenar… y rebasar sin ninguna duda. No vemos razones para que esta situación cambie en lo que respecta al ancho de banda. Para situarnos un paso por delante, hay que preguntarse qué viene después de ADSL y empezar a imaginar la aventura del gran ancho de banda.
Definir el ancho de banda no es tan sencillo como se puede pensar. De hecho, muchas personas suelen confundir velocidad con ancho de banda. Los cables de cobre o fibra óptica son capaces de mover electrones o fotones a dos tercios de la velocidad de la luz, es decir casi 200.000 Km por segundo. Ya se transfiera 1 bit o 1.000 bits por segundo, se moverá a la misma velocidad. El cobre o la fibra no pueden ir más rápido y todo lo que uno puede esperar es incrementar el número de bits que se transfiere, es decir, la capacidad de tráfico. Vamos a estudiar las tecnologías que ayudan es realizar esto y otras que se proponen evitar la congestión mediante el hallazgo de nuevos caminos de llevar los datos desde el servidor al cliente. En un espacio tan limitado, sólo podemos arañar la superficie, así que lee este artículo como una introducción al fascinante futuro que nos espera. Siempre que sea posible, incluiremos enlaces a los recursos en línea donde podrás encontrar más información sobre una tecnología específica.
Hacia ADSL
Aunque casi todo el acceso a Internet todavía se realiza a través de líneas telefónicas, no pasará mucho tiempo para que esta tecnología quede obsoleta. El cableado telefónico de cobre trenzado del sistema telefónico convencional es demasiado simple como para utilizarlo para cosas más complejas que la voz humana. Los modems han podido obtener lo mejor de estas líneas a través del estándar V.92. Éste mejora el actual estándar V.90 elevando el flujo ascendente de una conexión desde 33,6 Kbps a unos saludables 46 Kbps. El flujo descendente de 56 Kbps de la conexión permanecía igual y era prácticamente inalcanzable en el mundo real. Puedes echar un vistazo a www.56k.com para encontrar enlaces a los sitios de actualización de la flash de los modems. Sin embargo, para que funcione V.92 la actualización tiene que implementarse también en el lado del ISP, y hasta ahora ha habido un silencio espectral. Con los intereses centrados en RDSI y el creciente mercado ADSL que requieren inversiones por parte de los operadores y proveedores de servicios, es posible que V.92 pase algo desapercibida y se pierda en la evolución general de las cosas. Después de todo, la era analógica está llegando a su fin y hay que mirar hacia las futuras soluciones de conectividad digital.
RDSI, que significa Red Digital de Servicios Integrados, ha estado presente en las empresas desde hace varios años, pero sólo hace poco sus costes han descendido lo suficiente como para ponerse al alcance del gran público. Por desgracia, cuando ya podemos acceder a RDSI es cuando se está convirtiendo ya en una tecnología obsoleta. Una conexión de 64 Kbps, digital o no, no es lo bastante rápida para satisfacer las demandas del servicio en la era de la banda ancha. Aunque se combinen los dos canales RDSI y se consiga llegar a 128 Kbps, aún estaremos lejos de alcanzar una capacidad de tráfico aceptable para admitir la distribución de contenido de banda ancha.
ADSL (Asymmetric Digital Subscriber Line) funciona bajo el principio de que se puede hacer uso de diferentes zonas del espectro de audio de las líneas de cobre convencionales para proporcionar diversos servicios de distribución. La voz se sitúa en el rango 0-4 KHz, dejando una buena parte (de los 4 KHz a los 2,2 KHz) para los datos. Los datos se envían a través de dos canales, uno ascendente y otro descendente. En teoría, y dentro de la distancia de intercambio, el flujo ascendente máximo alcanza 1 Mbps, con velocidades de flujo descendente que pueden llegar a 8 Mbps. Aunque en tu instalación doméstica no seas capaz de acercarte a estas cifras de tráfico, es un gran avance en velocidad, ya que ofrece 512 Kbps descendentes y 256 Kbps ascendentes. No olvides que puesto que ADSL usa un rango de bandas de frecuencia admite, al mismo tiempo, llamadas de voz y carga y descarga de datos, algo bastante útil. Un buen recurso para obtener más información es www.adsl.com. De cualquier forma, la velocidad pico de ADSL ronda los 512 Kbps o menos, dependiendo de la distancia del intercambio y del número de otros usuarios que comparten el ancho de banda en un momento dado. Las cifras no dicen mucho. Más importante que la velocidad bruta del tráfico de datos es el hecho de que ofrece acceso siempre activo a la red. Esto significa que se eliminan las esperas del acceso telefónico y que los grandes archivos pueden descargarse en modo subordinado mientras se hacen cosas más interesantes.
Después de ADSL
Muchas personas saben que ADSL es sólo un miembro de la familia de tecnologías xDSL, la mayoría de las cuales han sido implementadas desde hace tiempo. Una excepción sería ciertamente VDSL (Very-high-speed Digital Subscriber Line). Además de mostrar una de las siglas más rebuscadas del sector, VDSL es también un buen salto adelante es cuestión de ancho de banda, ya que ofrece 55,2 Mbps de flujo descendente y 2,3 Mbps de flujo ascendente. Este tipo de conexión se realiza sobre cable de cobre de par trenzado convencional. Por desgracia, estas transmisiones de datos de alta velocidad sólo están disponibles para longitudes de bucles relativamente cortos. La capacidad de transferencia máxima requeriría de líneas que no excedieran los 300 m desde la unidad de red óptica más cercana; un desplazamiento de 1.500 m ocasiona una caída en el rendimiento de 12,96 Mbps. ADSL es un servicio que no pueden disfrutar muchos usuarios debido simplemente a que están demasiado lejos para realizar una conexión, una distancia limitada a los 6.000 m.
Debido a esta restricción, el rendimiento medio alcanza los 25, 92 Mbps de flujo descendente y 1,6 Mbps a 2,3 Mbps de flujo ascendente en un bucle máximo de 1.000 m. Como otras tecnologías DSL, VDSL utiliza el espectro de frecuencias más alto del cobre estándar, por encima de las frecuencias utilizadas por las llamadas de voz telefónicas de siempre y las llamadas de datos RDSI: el espectro VDSL se sitúa de los 200 KHz a los 30 MHz. De cualquier forma, como sabemos, nuestro país está un poco por detrás en tecnologías de la comunicación con respecto a EE.UU., e incluso frente a algunos países europeos, así que no hay que esperar a que VDSL salga de pronto a la luz pública.
¿Aún más allá?
Una palabra de advertencia final: no caigas en la ingenuidad de pensar que una capacidad de tráfico de muchos megabits por segundo significa distribución instantánea y ancho de banda garantizado. No es así. En Internet no hay nada parecido a un camino directo desde un contenido distante y tu ordenador. Hay una red de enlaces, rutas y nodos entre tu PC y los datos a los que quieres acceder.
En definitiva, la velocidad de tu conexión no está determinada por cuán grueso es el conducto, sino por el enlace más lento en la cadena de conectividad. El ejemplo más parecido sería el de una red de carreteras. Aunque estés conduciendo un Ferrari sobre un carril privado sin límite de velocidad, no podrás ir a más rápidamente de lo que te permita el tráfico en la siguiente intersección, y menos si hay atasco.
Piensa en todo esto: la Red tiene problemas en la distribución de contenido web en las horas de mayor ocupación y a las tasas de velocidad de los modems analógicos, y esos son los límites de velocidad que se obtiene en la conectividad usual. Así que no esperes que tu nuevo conducto de buen calibre obtenga todo el contenido a la máxima tasa; no lo hará hoy y posiblemente no lo conseguirá nunca. Es un hecho triste el que el contenido Internet esté constreñido a los caprichos del enlace más lento y no importa mucho la cantidad de ancho de banda que tengas en la espita.
Hasta no hace mucho, el mundo de las redes de comunicación se diseñaba con el presupuesto de que la duración media de una llamada telefónica era de unos tres minutos y que el usuario no necesitaría más que un reducido ancho de banda para cubrir sus necesidades. Pero la World Wide Web nos explotó entre las manos y llenó nuestras vidas, y cambió de arriba abajo las predicciones. A esto hay que añadir los faxes, las líneas telefónicas múltiples para los pisos convencionales y, por supuesto, el correo electrónico. Si necesitamos alguna prueba para encarnar la evidencia del enorme crecimiento del uso de las comunicaciones sólo hay que tener en cuenta que hace poco hemos cambiado nuestros números de teléfono, sumándoles el prefijo a fin de que las operadoras tuviesen un mayor rango de maniobra.
Desde 1994 la población global de Internet se ha incrementado de forma exponencial (de 13 a 300 millones), y las cifras más recientes indican que más de dos mil millones de páginas de información se encuentran disponibles en la Web. Está claro que si todas estas personas intentan acceder a toda esa información en algún momento se producirá un atasco inmenso. La regla general ha sido siempre que no importa cuán grande sea el tamaño del canal, Internet lo podrá llenar… y rebasar sin ninguna duda. No vemos razones para que esta situación cambie en lo que respecta al ancho de banda. Para situarnos un paso por delante, hay que preguntarse qué viene después de ADSL y empezar a imaginar la aventura del gran ancho de banda.
Definir el ancho de banda no es tan sencillo como se puede pensar. De hecho, muchas personas suelen confundir velocidad con ancho de banda. Los cables de cobre o fibra óptica son capaces de mover electrones o fotones a dos tercios de la velocidad de la luz, es decir casi 200.000 Km por segundo. Ya se transfiera 1 bit o 1.000 bits por segundo, se moverá a la misma velocidad. El cobre o la fibra no pueden ir más rápido y todo lo que uno puede esperar es incrementar el número de bits que se transfiere, es decir, la capacidad de tráfico. Vamos a estudiar las tecnologías que ayudan es realizar esto y otras que se proponen evitar la congestión mediante el hallazgo de nuevos caminos de llevar los datos desde el servidor al cliente. En un espacio tan limitado, sólo podemos arañar la superficie, así que lee este artículo como una introducción al fascinante futuro que nos espera. Siempre que sea posible, incluiremos enlaces a los recursos en línea donde podrás encontrar más información sobre una tecnología específica.
Hacia ADSL
Aunque casi todo el acceso a Internet todavía se realiza a través de líneas telefónicas, no pasará mucho tiempo para que esta tecnología quede obsoleta. El cableado telefónico de cobre trenzado del sistema telefónico convencional es demasiado simple como para utilizarlo para cosas más complejas que la voz humana. Los modems han podido obtener lo mejor de estas líneas a través del estándar V.92. Éste mejora el actual estándar V.90 elevando el flujo ascendente de una conexión desde 33,6 Kbps a unos saludables 46 Kbps. El flujo descendente de 56 Kbps de la conexión permanecía igual y era prácticamente inalcanzable en el mundo real. Puedes echar un vistazo a www.56k.com para encontrar enlaces a los sitios de actualización de la flash de los modems. Sin embargo, para que funcione V.92 la actualización tiene que implementarse también en el lado del ISP, y hasta ahora ha habido un silencio espectral. Con los intereses centrados en RDSI y el creciente mercado ADSL que requieren inversiones por parte de los operadores y proveedores de servicios, es posible que V.92 pase algo desapercibida y se pierda en la evolución general de las cosas. Después de todo, la era analógica está llegando a su fin y hay que mirar hacia las futuras soluciones de conectividad digital.
RDSI, que significa Red Digital de Servicios Integrados, ha estado presente en las empresas desde hace varios años, pero sólo hace poco sus costes han descendido lo suficiente como para ponerse al alcance del gran público. Por desgracia, cuando ya podemos acceder a RDSI es cuando se está convirtiendo ya en una tecnología obsoleta. Una conexión de 64 Kbps, digital o no, no es lo bastante rápida para satisfacer las demandas del servicio en la era de la banda ancha. Aunque se combinen los dos canales RDSI y se consiga llegar a 128 Kbps, aún estaremos lejos de alcanzar una capacidad de tráfico aceptable para admitir la distribución de contenido de banda ancha.
ADSL (Asymmetric Digital Subscriber Line) funciona bajo el principio de que se puede hacer uso de diferentes zonas del espectro de audio de las líneas de cobre convencionales para proporcionar diversos servicios de distribución. La voz se sitúa en el rango 0-4 KHz, dejando una buena parte (de los 4 KHz a los 2,2 KHz) para los datos. Los datos se envían a través de dos canales, uno ascendente y otro descendente. En teoría, y dentro de la distancia de intercambio, el flujo ascendente máximo alcanza 1 Mbps, con velocidades de flujo descendente que pueden llegar a 8 Mbps. Aunque en tu instalación doméstica no seas capaz de acercarte a estas cifras de tráfico, es un gran avance en velocidad, ya que ofrece 512 Kbps descendentes y 256 Kbps ascendentes. No olvides que puesto que ADSL usa un rango de bandas de frecuencia admite, al mismo tiempo, llamadas de voz y carga y descarga de datos, algo bastante útil. Un buen recurso para obtener más información es www.adsl.com. De cualquier forma, la velocidad pico de ADSL ronda los 512 Kbps o menos, dependiendo de la distancia del intercambio y del número de otros usuarios que comparten el ancho de banda en un momento dado. Las cifras no dicen mucho. Más importante que la velocidad bruta del tráfico de datos es el hecho de que ofrece acceso siempre activo a la red. Esto significa que se eliminan las esperas del acceso telefónico y que los grandes archivos pueden descargarse en modo subordinado mientras se hacen cosas más interesantes.
Después de ADSL
Muchas personas saben que ADSL es sólo un miembro de la familia de tecnologías xDSL, la mayoría de las cuales han sido implementadas desde hace tiempo. Una excepción sería ciertamente VDSL (Very-high-speed Digital Subscriber Line). Además de mostrar una de las siglas más rebuscadas del sector, VDSL es también un buen salto adelante es cuestión de ancho de banda, ya que ofrece 55,2 Mbps de flujo descendente y 2,3 Mbps de flujo ascendente. Este tipo de conexión se realiza sobre cable de cobre de par trenzado convencional. Por desgracia, estas transmisiones de datos de alta velocidad sólo están disponibles para longitudes de bucles relativamente cortos. La capacidad de transferencia máxima requeriría de líneas que no excedieran los 300 m desde la unidad de red óptica más cercana; un desplazamiento de 1.500 m ocasiona una caída en el rendimiento de 12,96 Mbps. ADSL es un servicio que no pueden disfrutar muchos usuarios debido simplemente a que están demasiado lejos para realizar una conexión, una distancia limitada a los 6.000 m.
Debido a esta restricción, el rendimiento medio alcanza los 25, 92 Mbps de flujo descendente y 1,6 Mbps a 2,3 Mbps de flujo ascendente en un bucle máximo de 1.000 m. Como otras tecnologías DSL, VDSL utiliza el espectro de frecuencias más alto del cobre estándar, por encima de las frecuencias utilizadas por las llamadas de voz telefónicas de siempre y las llamadas de datos RDSI: el espectro VDSL se sitúa de los 200 KHz a los 30 MHz. De cualquier forma, como sabemos, nuestro país está un poco por detrás en tecnologías de la comunicación con respecto a EE.UU., e incluso frente a algunos países europeos, así que no hay que esperar a que VDSL salga de pronto a la luz pública.
¿Aún más allá?
Una palabra de advertencia final: no caigas en la ingenuidad de pensar que una capacidad de tráfico de muchos megabits por segundo significa distribución instantánea y ancho de banda garantizado. No es así. En Internet no hay nada parecido a un camino directo desde un contenido distante y tu ordenador. Hay una red de enlaces, rutas y nodos entre tu PC y los datos a los que quieres acceder.
En definitiva, la velocidad de tu conexión no está determinada por cuán grueso es el conducto, sino por el enlace más lento en la cadena de conectividad. El ejemplo más parecido sería el de una red de carreteras. Aunque estés conduciendo un Ferrari sobre un carril privado sin límite de velocidad, no podrás ir a más rápidamente de lo que te permita el tráfico en la siguiente intersección, y menos si hay atasco.
Piensa en todo esto: la Red tiene problemas en la distribución de contenido web en las horas de mayor ocupación y a las tasas de velocidad de los modems analógicos, y esos son los límites de velocidad que se obtiene en la conectividad usual. Así que no esperes que tu nuevo conducto de buen calibre obtenga todo el contenido a la máxima tasa; no lo hará hoy y posiblemente no lo conseguirá nunca. Es un hecho triste el que el contenido Internet esté constreñido a los caprichos del enlace más lento y no importa mucho la cantidad de ancho de banda que tengas en la espita.