Guillermo
04-feb-2005, 14:15
Mi password es seguro?
Se supone que en aras de la seguridad debemos recurrir a todo; nada es suficiente, nada sobra para protegernos.
En cuestiones de tecnología, se nos dice que no hay protección al 100%, que los datos siempre estarán expuestos y que los hackers siempre salivan, esperando que los fabricantes de software liberen sus aplicaciones más herméticas para derrotarlas.
Pero eso sobra si consideramos los propios hábitos, manías o trucos.
Es el caso de las claves, el password que se nos pide a todo momento: para prender la compu, para entrar al sistema de la empresa, para revisar el correo electrónico, para entrar a los sitios favoritos... por no decir para actualizar el blog y para avisar que vamos al baño.
Es probable que alguien que navegando unas horas al día tenga que arrancar con una serie de palabras clave.
"Andy", "OSO", "Cosa", bULeBuLe son amontonamientos de letras que abren estas puertas virtuales y tenemos que memorizarlas.
Pero hay muchos que no son tan creativos. C1 Host, una empresa que proporciona administración remota de bases de datos (con más de 200 mil empresas clientes en todo el mundo) dice que "amor", "sexo", "dinero" "password" son las que los cibernautas usan más a la hora de escribir sus claves electrónicas.
Es una situación paradójica: cada vez hay más información delicada que se tiene que guardar con todo celo; y ante la creciente cantidad de claves que se nos piden, es más fácil que uno las olvide. En consecuencia, uno se crea passwords universales, que funcionan muy bien, salvo que, como C1 Host lo dice, hay una batería ínfima de términos que mucha gente usa como contraseñas.
Esta batería tan obvia, que para algunos funciona muy bien, pues no tiene que memorizar muchas claves, significa también ciertos riesgos, por lo que deberíamos evitar escoger palabras que sean fácil de recordar, todo mundo hace eso.
Y si no es el vecino de junto, que quiere saber qué diablos es lo que le escribió uno al jefe cuando estaba de viaje, son los piratas informáticos. Ellos tienen muchas habilidades, pero también programas de software que pueden revisar hasta cuatro millones de posibilidades por segundo a la hora de buscar un password.
Según C1 Host, si la contraseña que tan sesudamente hemos escogido para nuestras operaciones bancarias tiene cuatro letras, al hacker le tomarán ¡cuatro segundos! el penetrar esa cuenta.
Y he aquí algo que de plano puede persuadirnos de quebrarnos más la cabeza: un password de ocho letras con un número, algo así como ROSITAES6 podría tomarle a ese hacker hasta ¡siete años! averiguarlo.
Entonces no hay que rehuir ese pequeño reto contenido en la frase: "Escoja una contraseña alfa-numérica". Eso es lo primero, además de que no hay que compartir esa clave ni, por Dios, escribirla en un Post-It y dejarla pegada en el monitor.
Hay algunas aplicaciones que permiten administrar todas las contraseñas que requerimos en nuestro diario navegar. Algunas se pueden obtener gratis, otras vienen con las suites de protección que venden fabricantes como Symantec.
Se supone que en aras de la seguridad debemos recurrir a todo; nada es suficiente, nada sobra para protegernos.
En cuestiones de tecnología, se nos dice que no hay protección al 100%, que los datos siempre estarán expuestos y que los hackers siempre salivan, esperando que los fabricantes de software liberen sus aplicaciones más herméticas para derrotarlas.
Pero eso sobra si consideramos los propios hábitos, manías o trucos.
Es el caso de las claves, el password que se nos pide a todo momento: para prender la compu, para entrar al sistema de la empresa, para revisar el correo electrónico, para entrar a los sitios favoritos... por no decir para actualizar el blog y para avisar que vamos al baño.
Es probable que alguien que navegando unas horas al día tenga que arrancar con una serie de palabras clave.
"Andy", "OSO", "Cosa", bULeBuLe son amontonamientos de letras que abren estas puertas virtuales y tenemos que memorizarlas.
Pero hay muchos que no son tan creativos. C1 Host, una empresa que proporciona administración remota de bases de datos (con más de 200 mil empresas clientes en todo el mundo) dice que "amor", "sexo", "dinero" "password" son las que los cibernautas usan más a la hora de escribir sus claves electrónicas.
Es una situación paradójica: cada vez hay más información delicada que se tiene que guardar con todo celo; y ante la creciente cantidad de claves que se nos piden, es más fácil que uno las olvide. En consecuencia, uno se crea passwords universales, que funcionan muy bien, salvo que, como C1 Host lo dice, hay una batería ínfima de términos que mucha gente usa como contraseñas.
Esta batería tan obvia, que para algunos funciona muy bien, pues no tiene que memorizar muchas claves, significa también ciertos riesgos, por lo que deberíamos evitar escoger palabras que sean fácil de recordar, todo mundo hace eso.
Y si no es el vecino de junto, que quiere saber qué diablos es lo que le escribió uno al jefe cuando estaba de viaje, son los piratas informáticos. Ellos tienen muchas habilidades, pero también programas de software que pueden revisar hasta cuatro millones de posibilidades por segundo a la hora de buscar un password.
Según C1 Host, si la contraseña que tan sesudamente hemos escogido para nuestras operaciones bancarias tiene cuatro letras, al hacker le tomarán ¡cuatro segundos! el penetrar esa cuenta.
Y he aquí algo que de plano puede persuadirnos de quebrarnos más la cabeza: un password de ocho letras con un número, algo así como ROSITAES6 podría tomarle a ese hacker hasta ¡siete años! averiguarlo.
Entonces no hay que rehuir ese pequeño reto contenido en la frase: "Escoja una contraseña alfa-numérica". Eso es lo primero, además de que no hay que compartir esa clave ni, por Dios, escribirla en un Post-It y dejarla pegada en el monitor.
Hay algunas aplicaciones que permiten administrar todas las contraseñas que requerimos en nuestro diario navegar. Algunas se pueden obtener gratis, otras vienen con las suites de protección que venden fabricantes como Symantec.