Nemesys
22-jun-2005, 20:38
Pese a que en un principio los lectores de CDs domésticos se instalaban en los equipos para facilitar la distribución de software, hoy en día su peso es muchísimo más importante: sin haber dejado de lado su misión principal, también son el soporte multimedia por excelencia así como el medio de grabación más extendido.
Conocer un poco más sobre este componente
El grupo de las denominadas unidades ópticas está formado por los lectores y grabadores de CDs y DVDs y su funcionamiento se basa en un haz de láser que lee o escribe secuencias binarias (unos y ceros) en la superficie del disco. Físicamente similares, los DVDs son la lógica evolución de sus precursores, los CDs, ya que, esencialmente, trabajan de forma similar aunque con un aprovechamiento mayor de la superficie: a pesar de ser aparentemente iguales, los DVDs tienen una capacidad casi 7 (ó 14 con el aprovechamiento de la doble capa) veces mayor gracias a que el haz de láser, y por consiguiente las pistas, son más estrechas y sus perforaciones más cortas.
El éxito rotundo de este tipo de dispositivos como medio de distribución de audio, vídeo y datos, radica en la importantísima cantidad de información que pueden llegar a transporta (un CD tiene la misma capacidad que 486 disquetes, sus más inmediatos predecesores en lo que a almacenamiento portátil de datos se refiere). Aun así, hay un aspecto que aunque día a día va siendo mejorado (tanto operativa como económicamente) para el usuario doméstico, sigue siendo el talón de Aquiles de las unidades ópticas: la regrabación.
Y es que, por ilógico que parezca, para el trabajo diario muchísima gente utiliza todavía los obsoletos y poco fiables disquetes de toda la vida.
Conocer un poco más sobre este componente
El grupo de las denominadas unidades ópticas está formado por los lectores y grabadores de CDs y DVDs y su funcionamiento se basa en un haz de láser que lee o escribe secuencias binarias (unos y ceros) en la superficie del disco. Físicamente similares, los DVDs son la lógica evolución de sus precursores, los CDs, ya que, esencialmente, trabajan de forma similar aunque con un aprovechamiento mayor de la superficie: a pesar de ser aparentemente iguales, los DVDs tienen una capacidad casi 7 (ó 14 con el aprovechamiento de la doble capa) veces mayor gracias a que el haz de láser, y por consiguiente las pistas, son más estrechas y sus perforaciones más cortas.
El éxito rotundo de este tipo de dispositivos como medio de distribución de audio, vídeo y datos, radica en la importantísima cantidad de información que pueden llegar a transporta (un CD tiene la misma capacidad que 486 disquetes, sus más inmediatos predecesores en lo que a almacenamiento portátil de datos se refiere). Aun así, hay un aspecto que aunque día a día va siendo mejorado (tanto operativa como económicamente) para el usuario doméstico, sigue siendo el talón de Aquiles de las unidades ópticas: la regrabación.
Y es que, por ilógico que parezca, para el trabajo diario muchísima gente utiliza todavía los obsoletos y poco fiables disquetes de toda la vida.